Un japonés abandona a su esposa por una muñeca sexual

16.11.2017 09:16

Tokio -

Josie - muñeca sexual"No refunfuña ni se queja. Está cuando la necesito. No le interesa mi dinero, simplemente me escucha".

¡Lo que dice este hombre sobre su pareja es magnífico! Solo que no se trata de una mujer de carne y hueso sino de una muñeca sexual.

Senji Nakajima tiene 61 años de edad, es de Tokio y describe con esas palabras a su muñeca sexual llamada Saori. Desde hace seis años convive con su Love Doll en un diminuto apartamento de la capital japonesa.

muñeca sexual - JosieOficialmente, este empresario aún está casado con su mujer, con la que tiene dos hijos. Como suele suceder, entre los dos, el amor y la pasión se desvanecieron en algún momento. Para sentirse nuevamente como un verdadero hombre y volver a tener relaciones sexuales, Senji compró su compañera, Saori, por internet. La muñeca sexual mide 1,60 m, igual que una mujer de verdad, y le costó el equivalente a 3.000 euros.

Senji ama a Saori. La baña y le compra ropa nueva a menudo. De tanto en tanto, hace viajes con ella. Si bien Saori duerme en la cama con él, el sexo ha perdido cada vez más importancia a lo largo de los años. "Me gusta la sensación de que hay alguien que me necesita", explica el empresario de 61 años.